2008
En un bar perdido.
Me pidió que escribiera una poesía.
"No puedo, le dije, no sé que escribir."
"Inspirate en algún dolor tuyo."
La miré...
"No tengo dolores, no los colecciono, mi mente los filtra y le ordena a mi cerebro que los descarte."
"¿Y en que te basas para escribir una poesía?"
"En los dolores ajenos, robo algunos."
En ese momento me miró en silencio, parpadeó confundida, miró hacia la calle y desvió su mirada hacia las hojas de los árboles, volvió a mirarme a los ojos y tomó un sobrecito de azucar...
Escribí el poema en ese momento, fue su mirada triste, tal vez el brillo en sus ojos, quizás el recuerdo que se agolpó en su rostro...no lo sé...ella sí colecciona dolores.
© Miguel Morata