La busco en mi barrio, mirando en cada esquina, la busco ya cansado y sin corazón.
Solo encuentro recuerdos del último día mirando a una novia llorando en un rincón.
Recuerdo su cabello que estaba en movimiento lo acariciaba el viento soplando sin cesar, ese primer beso, nuestro juramento.
Recuerdo tantas cosas ¡Qué ganas de llorar!
Mi alma te busca en el barrio
con un dejo de resignación,
angustia de haberte perdido,
las quejas de un bandoneón.
Escucho un tango a lo lejos
y no puedo parar de extrañar.
Adoquines, poéticos testigos
de un amor que no volverá.
La busco en cada esquina de mi viejo barrio, la busco en el pasado sentado en el bar, mirando hacia la calle, ¡ya todo ha cambiado!, la busco por las noches ¡No la puedo encontrar!
La vida, de repente, se me vino encima, pasaron muchos años y yo la quiero ver, camino ya borracho buscando en cada esquina las ansias de un pasado que ya no podrá ser...
Miguel Angel Morata