Me gusta la velocidad. Aunque a veces tengo que medirla para esperar cosas, a veces...
Me gusta contarle chistes, la noche y el vino.
Hablar, a veces, con los muertos y decirles que la noche aquí también es fría y que no se pierden de mucho.
El aire, el amanecer y la poesía.
Me gusta escribir historias sin sentido, mal escritas, al revés y abusar de los puntos suspensivos, esas historias que solo me llenan a mí...
No sé porqué no tengo recuerdos, pero sí me acuerdo cuándo caminabas en esa última noche de verano la última vez que te vi...
Miguel Morata
