Buenas noches. Si me permiten comparto esto que escribí hace tres años. Creo que todos hemos vivído efímeros instantes que por alguna razón que desconozco quedan en la memoria emocional.
Efímeros instantes que ocupan una eternidad en el tiempo…
Siete años atrás.
Una invitación. Una celebración.
Estaba Ella y entre la música compartimos miradas.
Se me acercó.
Me habló de su gusto por la poesía. Por la lluvia, las estrellas y el mar.
No me habló de su pasado.
No estaba anclada en un pasado tortuoso que no existía, porque lo que fue ya no es.
Tampoco del futuro, porque lo que no es no existe.
De su presente. Sus proyectos, sus bebés y lo feliz que se sentía.
"Gracias por escucharme" me dijo.
Chocamos las copas y se fue. Nunca más la volví a ver.
Miguel Angel Morata