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miércoles, 5 de julio de 2017
En algún lugar del arco iris
miércoles, 8 de marzo de 2017
NI UNA MENOS El reloj que me había prometido
Eran las tres de la mañana.
Era mi cumpleaños.
Cuando se iba a trabajar frotaba mi cuerpo varias veces con la esponja bajo la ducha para sacarme el sabor de su piel. Luego me secaba, me cambiaba y perfumaba. Sentía revivir.
Preparaba el desayuno para los chicos. Eran sus hijos. Pablo de 4 años y Leandro de 6 años.
Yo los cuidaba y los contenía. Solo me tenían a mí. Amorosos retoños que crecían en una familia sin amor y sin futuro.
Me acostumbré con los chicos a mirar los dibujitos en la televisión. No tenía relación con el exterior.
Mi corazón latía violentamente cada vez que me acercaba a las ocho de la noche pues era tiempo de descuento. Llegaría, me daría un beso en la boca, yo le serviría la comida, me volvería a dar unos besos a escondida de los chicos, me diría que yo era su mujer, que me amaba y a las 22 o 23 horas se acostaría a mi lado.
¿Cómo decirle que no?
Se pondría violento. Rompería cosas, me insultaría y amenazaría con matarme.
De igual forma. ¿A dónde podría escapar? ¿Quién me ayudaría?
Tenía mucho miedo.
No sabía que hacer ni a quien recurrir y me encontraba dentro de un círculo vicioso.
Eran las tres de la mañana.
Era mi cumpleaños.
Mis dos hermanastros en la habitación de al lado.
Eran las tres de la mañana.
Ese día cumplí 13 años...
domingo, 5 de marzo de 2017
No creas todo lo que escuches. No creas todo lo que leas. ¿Por qué sigo escribiendo? (Esto nunca va a ser poesía)
No creas todo lo que escuches. No creas todo lo que leas.
Lo que leas quizás sea mentira, lo que escuches siempre tiene el signo ideológico de Voloshinov.
¿Por qué sigo y sigo escribiendo? Nunca lo sabré. Hace poco compartí una velada con Poesía y ella me preguntó si me gustaba escribir.
"Si, escribo cualquier cosa..."
Puedo inventar una historia sobre la mujer que cruza la calle o el perro que está durmiendo en la vereda.
Escribo en mi mente, lo decodifico en mi cerebro.
Tengo muchísimas historias, frases, conceptos, relaciones de ideas en cajones que adornan mi cerebro. (En uno de los cajones esta la voz de Ella.) Algunas salen sin permiso, otras están desde hace años archivadas, pero hace muchos años, demasiados ¡tantos! que debo aggionarlas.
Algunas las regalo, otras las expreso, pocas descarto.
Mi cerebro hace lo que quiere con esas historias ¡lo que quiere!
¿Aprobaste latín? Me preguntaron hace poco.
"Obvio" respondí.
Está todo archivado en mi cerebro.
¿Sirve para algo ese archivo?
Ni idea y ni me interesa saberlo.
Realmente no me interesa. Escribo en el blog porque me resulta más práctico que escribir en un cuaderno con una birome que siempre se me queda sin tinta y desesperado busco otra que vuelve a quedarse sin tinta...
En mi casa tengo muchísimas biromes, demasiadas, todas sin tinta...
Reconozco que soy vago para escribir, debe ser que si me tiras 8 palabras que vos elijas puedo escribir una poesía en diez minutos.
Repito la pregunta: ¿Me sirve para algo?
" No, para tres carajos"
Quizás para aprobar a Soria.
Una sola cosa sé para darle utilidad:
"Parar el tiempo, abrir algún cajón en mi cerebro y volver a abrazarla..."
(Como cuando llovía en esa tarde que moría...)
Y VOS que lees esto ¿Vas a llegar hasta el final?
¿Para qué?
Shhhh...
Estoy aburrido...son las 3:36 AM...
Y su recuerdo se desvanece entre los acordes de esta maldita música que estoy escuchando.
Me di cuenta de algo conociendo a gente que escribe, todos buscan cierto reconocimiento.
Y ciertamente a mi me importa tres carajos el reconociento, leer a Poncela, o escribir ")bien".
Pero misteriosamente alguien termina llegando al final.
Y en algún comentario te maltratan. El ego malgastado de los mortales que escriben y necesitan sentirse importantes y jugar a ser un escritor traumado que crea una historia desde su experiencia tortuosa.
¡MENTIRA!
Yo puedo escribir lo que sea sin haberlo vivido... quizás todo esto que escribí es mentira o el 70 %. Tal vez en mi casa las biromes tienen tinta para seguir escribiendo mi historia.
Y sí leí a Poncela.
Y Ella nunca existió.
(Sigue tu foto de fondo de pantalla en mi celu mirándome...esperando que me llames...aunque quizás no lo hagas porque esto que estoy escribiendo es mentira y lo hago para que alguién lo crea solo porque estoy aburrido.)
(Como ese abrazo en esa tarde que moría.)
© Miguel Angel Morata
jueves, 23 de febrero de 2017
Agustina te llevaba hasta el sol
Ella cantaba.
Cantaba sueños, cantaba amigos.
Ella te abrazaba con su afecto en su alma.
Cuándo ella cantaba te llevaba hasta el sol.
Cuándo Agustina cantaba, cuándo cantaba...
En Callao y Corrientes me dijo:
"Tengo 22 años, tengo mucho tiempo por delante para hacer muchas cosas."
A los 24 emprendió un viaje y ya no pudo regresar.
Ella cantaba. Cantaba en do. Cantaba en si. Cantaba en VOS...
Porque aunque hayas atropellado tu vida contra el mundo, aunque hayas caído hasta el fondo del barranco y cuando llovía o no amanecía ella te llevaba hasta el sol.
Si caía la nevada mortal o la noche te gritaba ella te llevaba hasta el sol.
Porque cuándo Agustina
cantaba, porque cuando ella reía y ella cantaba. Cuándo Agustina cantaba ,cantaba...y cuando reía, ella te llevaba hasta el sol.
A Agustina Pomarico
(In Memoriam)
Miguel Angel Morata
lunes, 30 de enero de 2017
¿Por qué escribo? (Esto no es poesía)
¿Por qué escribo?
No lo sé...
Me han hecho esa pregunta varias veces y eso he respondido.
Escribo cuentos rotos y poesías malas...
Escribo en un blog que no lee nadie.
Escribo cuando tengo ganas.
Aliteraciones y asonancias.
Escribo sin rumbo. Sin brújula. Escribo sin editar.
Escribo en mi mente, en mi cerebro lo almaceno.
Escribo de noche. Cuando estoy solo y cuando llueve y cuando me acuerdo de ella...
A veces cuando la extraño.
Mi amiga Daian me ha llamado poeta y escritor...( jajaj es una divina)
¡No Daian! Ni poeta ni escritor. Muy alejado de eso. Un boludo que no tiene otra cosa que hacer, supongo.
Un tipo que combina mediocremente palabras para que tengan un sentido, un ritmo, una emoción.
Las palabras, las frases salen de mi cabeza y se ubican solitas en la pantalla y luego les doy un sentido.
Las corro, las combino...solo eso...
Como una serie de acordes en tu piano que organizas para encontrar la melodía armónica.
¿Y lo logro?
Ni idea.
Tampoco me interesa que guste.
No me interesa que agrade y sinceramente si lo leen o no me da lo mismo. Ni siquiera me interesa que tenga un valor literario.
¿Por qué lo subo a algún portal?
La respuesta es simple "Estoy aburrido"...creo...
Escribo mintiendo, el 70% es mentira y el otro 30 quizás.
Lo que tengo en claro es que existe una necesidad interna natural que me obliga a escribir.
Solo eso.
¿Voy a publicar?
Nunca!!!
Entonces ¿Por qué escribo?
"No lo sé" es la respuesta.
¿Para quién escribo?
¿Para vos que estás leyendo esto?
Tal vez ...o no...seguramente escribo para mí...o quizás para ella (...y te pienso...) y esto funcione como una carta dentro de una botella que tiras al mar...
("Son las 2 y 50 hs. Decidí dejar de fumar. Estoy en el sillón con la netbook sobre mí. Junto al sillón una mesita con un mate y un termo con agua ya casi fría, cada tanto tomo alguno. A mi lado mi celular con tu foto de fondo de pantalla que me mira. Y dentro mío la secreta esperanza de que me escribas mientras yo te escribo. Y te pienso...")
De igual forma voy a hacerte una pregunta:
"¿Por qué me lees?"
¿Curiosidad?
¿Por qué llegaste al final de esta mierda?
Quién sabe...
Yo no lo sé.
¿Y vos?
Miguel Angel Morata
domingo, 29 de enero de 2017
No te asustes (rimas simples)
"Si no miras
tus recuerdos
ni el pasado.
Si no encuentras
los amores olvidados.
Si no sueñas
cuándo te has acostado.
Si lloras y la lluvia
no ha cesado.
¡No te asustes!
¡No te escondas!
Solo soy yo
que te amo
y todavía no te
he encontrado."
© Miguel Angel Morata
miércoles, 25 de enero de 2017
Ella era poesía
Ellos se buscaron.
Ellos se abrazaron.
Cuando ella lo besaba él ya la adoraba.
Ella camina bajo el aroma de jazmines.
Él la recuerda.
Cuando ella lo extrañaba él se sonreía.
Cuando él la buscaba ella se escondía...
Cuando él la llamaba, ella no escuchaba.
Cuando ella lo abrazaba él ya no mentía.
En sus sueños lo llamaba.
En sus sueños la escuchaba.
Y despertaban, vanamente se buscaban...se buscaban...
En sus recuerdos ellos se abrazaban.
En sus visiones ellos se besaban.
Él escribía: "Ella poseía la poesía inmersa de sensaciones humanas impregnadas de bellas vivencias envueltas en un suave olor a vida."
Y ella a lo lejos sin mirarlo lo leía...lo leía...
Él era un rojo sol escondido en la arboleda, ella una bella flor que brillaba en primavera.
Ellos se buscaron.
Ellos se perdieron.
Él la recordaba.
Ella lo sentía.
Él la enamoraba.
Ella derretía.
Él escuchaba desde lejos su voz llena de música y de hermosos colores.
Ella miraba en sus recuerdos su mirada perdida...su mirada perdida...
Él es un recuerdo.
Ella era poesía.
Miguel Angel Morata