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jueves, 15 de marzo de 2018

Al Chinatown

Mediodía soleado.
Caminaba hacia el Chinatown.
Un gordo en la puerta de su casa pedorra golpeaba a su perro, un perrito chiquito que parece que se le escapaba.
Comenzó a soplar el viento sobre esa calle polvorosa.
El sol se puso insoportable.

"-Perro de mierda ¿Que te dije?
Haceme caso, ¿no sabes quién soy yo?"
Mientras caminaba hacia el Chinatown y la tierra me envolvía lo escuchaba, lo miré. Era muy violento.
El perro lloraba.

Para colmo apareció una renga que sería la esposa del feo y le pegó una patada al perrito...

"Perro de mierda ¿No sabés quién soy yo?"
Pregunta mía: "¿Quién sos?"
"En unos días vas a sentirte vulnerable."

¡Shit!

No pude con mi genio.
No me metí, no les dije nada.
Eran muy bestias, hubiera sido como explicar a un golfo a armar un tetris.

Día uno.
Día dos.
Día tres.
Día cuatro.
Y así.

Hoy el cachorro está con una familia que le da amor.
Está vacunado.
Come todos los días.
Nadie ejerce violencia sobre él.

Cuando voy al Chinatown los y veo a veces me miran.

Obviamente no me preguntan nada, no me conocen.

Shhh, ¿Quién sabe?

Miguel Angel Morata

2 comentarios:

  1. Siempre he creído en el karma… De alguna manera, aquel que hace mal, el mal acaba llamando a su puerta.

    Preciosa imagen… Las sonrisas y las miradas hablan por sí solas. Y el perrito está en la gloria!

    Bsoss enormes, y feliz día.

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