Mediodía soleado.
Caminaba hacia el Chinatown.
Un gordo en la puerta de su casa pedorra golpeaba a su perro, un perrito chiquito que parece que se le escapaba.
Comenzó a soplar el viento sobre esa calle polvorosa.
El sol se puso insoportable.
"-Perro de mierda ¿Que te dije?
Haceme caso, ¿no sabes quién soy yo?"
Mientras caminaba hacia el Chinatown y la tierra me envolvía lo escuchaba, lo miré. Era muy violento.
El perro lloraba.
Para colmo apareció una renga que sería la esposa del feo y le pegó una patada al perrito...
"Perro de mierda ¿No sabés quién soy yo?"
Pregunta mía: "¿Quién sos?"
"En unos días vas a sentirte vulnerable."
¡Shit!
No pude con mi genio.
No me metí, no les dije nada.
Eran muy bestias, hubiera sido como explicar a un golfo a armar un tetris.
Día uno.
Día dos.
Día tres.
Día cuatro.
Y así.
Hoy el cachorro está con una familia que le da amor.
Está vacunado.
Come todos los días.
Nadie ejerce violencia sobre él.
Cuando voy al Chinatown los y veo a veces me miran.
Obviamente no me preguntan nada, no me conocen.
Shhh, ¿Quién sabe?
Miguel Angel Morata
Siempre he creído en el karma… De alguna manera, aquel que hace mal, el mal acaba llamando a su puerta.
ResponderBorrarPreciosa imagen… Las sonrisas y las miradas hablan por sí solas. Y el perrito está en la gloria!
Bsoss enormes, y feliz día.
Un beso grande Ginebra...
BorrarMil gracias...