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domingo, 29 de diciembre de 2019

Desde hace cuatro años, cuando comienza el verano, duermo con la puerta de casa que da al patio abierta.

Nunca ocurrió nada, pero anoche escuché pasos que se dirigían hacia el dormitorio dónde estaba yo.
No pude hacer nada.
Fue muy rápido, el tipo me apuntó con un arma directamente a la cabeza, lo miré, no atiné a moverme.
Vi su dedo que apretaba el gatillo y ahí me desperté.

Eran las tres de la mañana salí al patio y estaba fresquito, así que puse la pava.

1 comentario:

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