Sueño con la novia francesa, esa novia que volvió a París, esa novia que me pidió que la acompañara. ¡Esa! la de los ojos lindos que había leído mis poesía y me dijo cuándo nos encontramos en una noche de San Telmo dónde la luna extendía nuestras sombras infinitamente sobre la calle empedrada: "Te gustan los puntos suspensivos y no te voy a perdonar que me hayas dejado en puntos suspensivos, sos una trampa y voy a caer adrede..."
Y la adoré.
Miguel Angel Morata
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
escritos30@gmail.com