Fui al hospital para ver a una amiga que estaba internada.
Cuando me estaba yendo veo apoyado sobre la escalera en planta baja junto a una camilla un paraguas.
Cuando me estaba yendo veo apoyado sobre la escalera en planta baja junto a una camilla un paraguas.
Hermoso y reluciente.
Me pareció extraño verlo abandonado en ese lugar.
"Nadie lo va a extrañar si me lo llevo." pensé.
Cuando llegué a mi casa lo dejé detrás de la puerta de calle.
Nunca lo imaginé.
No lo sabía.
No lo sabía.
Eran las tres de la mañana que unos golpes de dedos tamboriliando sobre la mesa me despertaron.
Encendí la luz, me levanté y sigilosamente me asomé al comedor para poder ver quién estaba.
Pero yo vivo solo.
"Habrá sido una pesadilla", pensé.
Cuando me di cuenta el paraguas estaba sobre la biblioteca.
"Lo habré dejado en ese lugar y lo olvidé."
A la noche siguiente, a las tres de la mañana alguien tiraba de mis sábanas.
Se me puso la piel de gallina, cerré los ojos con terror y ahí fue cuando escuché esa voz potente que retumbó como un trueno en la habitación.
"EL PARAGUAS ES MÍO"
Volví al hospital y dejé el paraguas donde lo había encontrado.
En el mismo lugar.
En el mismo lugar.
Miré confundido hacia todos lados y me acerqué a una enfermera.
"Perdón, le hago una pregunta ¿De quién es ese paraguas?"
La enfermera me miró, dudó.
"Ese paraguas hace mucho años que está ahí, le pertenecía a un paciente que falleció.
Varias veces se lo han llevado, inclusive compañeros mios, pero lo regresan espantados, nadie lo toca, nadie lo bota.
Yo no lo toco, no lo miro, le pertenece a Mc Tirman."
Miguel Angel Morata
Y es que hay cosas que si no son de uno mejor no apropiárselas… Porque en algunas, se queda impregnada la esencia, y, a veces, bajo vigilancia del propio ánima…
ResponderBorrarMuy bueno, amigo. Un género que me encanta.
Bsoss, y feliz día.
Muchassss gracias...
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